domingo, 17 de octubre de 2010

INICIACIÓN AL NIÑO EN LAS "CIENCIAS NATURALES"


Iniciar al niño en las Ciencias Naturales significa desarrollar en él una ACTITUD CIENTÍFICA ante la naturaleza.
            Para desarrollar una actitud científica en el niño es necesario que:
a)      Proveas al niño de experiencias que faciliten su relación con la naturaleza.
b)      Alientes, potencies y desarrollos habilidades científicas básicas en el niño.

a)      Proveer al niño de experiencias que faciliten la relación con la naturaleza:
Efectivamente, como docentes estamos llamados a organizar experiencias en el aula y fuera de ella que permitan al niño:
·         Tocar.
·         Mirar.
·         Manipular.
·         Oler.
·         Oír.
·         Gustar.
·         Explorar
·         Buscar.
·         Experimentar.
·         Inventar.




Es decir que le permitan ponerse en contacto directamente con la naturaleza. No olvidemos que observar una fruta en una lámina no es lo mismo que tenerla en nuestras manos. Tocar agua fría y caliente no es lo mismo que imaginarnos lo que se siente al tocar agua fría y caliente. Es indispensable que el niño tenga experiencias directas con los seres y objetos que lo rodean.
Debemos lograr que el niño: VIVA SU ENTORNO, QUE SE ETUSIASME CON ÉL.
Las experiencias directas que el niño vivencie a través de las actividades de Ciencias Naturales deben caracterizarse por facilitar un contacto espontáneo y libre del niño con el objeto o ser que tenga delante. En estas experiencias el niño debe participar activamente y debe tener libertad para decir y expresar lo que quiera respecto de lo que está experimentando.
Las experiencias directas donde indiquemos, paso a paso, qué o qué no debe hacer el niño, cómo debe hacerlo, cómo tocar el objeto que tienen delante, recortan el espíritu curioso e inventivo de nuestro pequeño, empobrecen enormemente sus posibilidades de aprendizaje. Más aún, si durante una experiencia limitamos al niño a observar y hacer lo que indicamos, él se aburrirá y perderá el interés.

b)     Alentar, potenciar y desarrollar habilidades científicas en el niño:
Pensar que el niño del nivel inicial puede desarrollar habilidades para la investigación científica parece descabellado, pero no lo es. Las características psicológicas y orgánicas del niño de inicial le permiten desarrollar habilidades que son consideradas las básicas para la investigación en Ciencias Naturales.
Estas habilidades son:
·         Observar.
·         Explorar.
·         Describir.
·         Identificar.
·         Comparar.
·         Clasificar.
·         Establecer relaciones de causa: efecto.
·         Predecir resultados en experimentos.
¿Qué significa cada una de ellas?
Veamos:
·         Observar: Es decir que mire atenta e interesadamente lo que tiene delante.
·         Explorar: Que conozca e indague lo que tiene delante haciendo uso de sus sentidos.
·         Describir: Que verbalice lo que ve, lo que hace, lo que obtiene, lo que pasó, etc.
·         Identificar: Que llame por su nombre a los seres y objetos que tiene delante y que los diferencie de otro.
·         Comparar: Que efectúe acciones para confrontar uno o más objetos y establecer la relación que existe entre ellos en función a una cualidad.
·         Clasificar: Que agrupe seres y objetos en función a algún criterio.
·         Establecer relaciones Causa: Efecto. Que busque el origen o la razón por la que ocurren determinados hechos.
·         Predecir resultados: Que exprese sus ideas respecto de lo que sucederá si varía o cambia algún elemento o condición en un experimento.



Por lo general, el niño que tiene la oportunidad de participar en experiencias donde puede tocar, oler, gustar, experimentar e inventar, desarrolla las habilidades que hemos mencionado de modo natural o espontáneo. Sobre todo cuando le brindamos abundante material y dejamos que él libremente experimente y juegue con dicho material. En este caso no debes dirigir la actividad sino acércate a cada niño o grupo de niños que está trabajando con el material que le has brindado, observa y pregunta por qué está haciendo, pide opiniones y después, a propósito de lo que está haciendo el niño(s) en ese momento, formúlale preguntas que lo lleven a identificar, comparar, predecir, etc:
·         ¿Qué es esto?
·         ¿Cómo lo hiciste?
·         ¿Qué pasó antes o después de…?
·         ¿Qué sucedió cuando…?
·         ¿Por qué?
·         ¿Qué tal si…?
·         ¿Por qué no pruebas y pones esto aquí?
·         ¿Qué podemos hacer?
·         ¿Cómo podemos saberlo?

Sin embargo, hay niños que no tienen iniciativa para realizar sus propios experimentos, en estos casos debemos ayudarle dándoles sugerencias, proponiéndoles acciones y preguntas. Así, poco a poco y cada vez más frecuentemente, el niño necesitará de menos dirección, llegará a conducir su propia experiencia sin ayuda de un adulto, lo que será motivo de alegría.


¿QUÉ COSAS FLOTAN Y SE HUNDEN EN EL AGUA?

·           Necesitarás: Corchos, hojas, piedras pequeñas, palitos, plumas, tapitas, pedazos de tecknopor, pedazos de madera, tina con agua.
·           ¿Cómo se hace?
Los niños y tú colocan objetos en el agua y observan qué sucede. Se les puede preguntar: ¿Qué pasa cuando ponemos las piedras (plumas, corchos, etc.) en el agua?, ¿Qué cosas se hunden? ¿Cuáles no? ¿Por qué el tecknopor, los corchos, etc. no se hunden?, ¿Qué otras cosas podemos echar a la tina?







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